viernes, 20 de abril de 2018

PASO 3 GUÍA BÁSICA DE MAQUILLAJE: BASES DE MAQUILLAJE


Después de hidratar, preparar y corregir nuestra piel pasaríamos a aplicar la base de maquillaje o productos similares que existen hoy en día en el mercado y de los que hablaremos a continuación. 


Para que este tercer paso de la guía del maquillaje nos quede perfectamente, lo primero que tenemos que tener claro es el tipo de piel que tenemos (seca, normal, mixta, grasa, deshidratada…) y qué efecto queremos conseguir en ella (glow, mate, de cobertura ligera/media/alta, de larga duración…). Y en base a ello realizaremos nuestra elección de base de maquillaje. 


Antes de explicaros qué opciones tenemos en el mercado, es importante destacar el siguiente punto: y es que es fundamental elegir una base de tu mismo tono de piel, no más oscuro. Muchas personas optan por maquillarse con bases más oscuras que su tono de piel para parecer más morenas, pero es un gran error, ya que el color se aporta a continuación con otros productos que veremos en los siguientes pasos de esta guía de maquillaje. Con la base de maquillaje lo que tenemos que conseguir simplemente es unificar el tono de nuestra piel, así que para ello debemos usar productos que tengan nuestra misma tonalidad.




Y no sólo nuestra misma tonalidad en cuanto a más bronceado o menos, si no que también hay que tener en cuenta el subtono de nuestra piel. Antes no se hacían tantas distinciones al respecto pero hoy en día podemos encontrarnos una misma base en diferentes tonos pero también con diferentes subtonos: amarillos, rosados o neutros. Quizá no os hayáis percatado de este aspecto, pero si os fijáis bien hay quien tiene una piel más rosada o más cetrina… ¿y cómo podemos saber cómo es nuestro subtono? Si indagáis encontraréis varias formas de descubrirlo pero una que es bastante sencilla es a través de nuestras venas. Si tenemos las venas verdes tendremos un subtono de piel amarillento, si son azules nuestro subtono es rosado y si tenemos una mezcla de ambas venas sería neutral.




Lo ideal es que nos probemos la base de maquillaje en la zona del cuello (y frente a una luz natural) porque es donde detectaríamos cortes evidentes de color. Normalmente cuando vamos a una perfumería hacemos un swatch en la mano para ver si se adapta a nuestro tono de piel y eso nos puede confundir porque las manos habitualmente están más morenas que esa zona del cuello porque están más expuestas al sol. Necesitamos que rostro, cuello y escote queden uniformes y sin cambios de color entre ellos.


Y hay que tener en cuenta que hay bases de maquillaje que se oxidan, es decir, que varían ligeramente de tono pasado un tiempo, así que lo mejor es que esperemos siempre aproximadamente un minuto para ver qué tono queda realmente.




Después de esta introducción paso a hablaros de los tipos de “bases de maquillaje” que podemos usar hoy en día. Por supuesto tenemos las BASES DE MAQUILLAJE como tal, las que hemos conocido siempre, y las cuales nos sirven para unificar el tono de la piel pero aportando algo de cobertura. Algunas nos dejarán un efecto más natural, otras una cobertura media e incluso podemos encontrar bases full cover o con cobertura alta.



Pero en los últimos años han entrado pisando fuerte las famosas BB Creams, CC Creams, DD Creams… que se caracterizan por incorporar algún tratamiento específico: antiedad, antimanchas, hidratante, para disimular las líneas de expresión, antiacné, de efecto iluminador y en su gran mayoría con SPF… Esto quizá es lo que las diferencia más de una base de maquillaje.



Una BB CREAM (Blemish Balm) es una especie de hidratante con color que sólo nos va a unificar el tono de la piel sin aportar apenas cobertura ya que se caracterizan por ser bastante ligeras. Después tendríamos las CC CREAMS (Colour Correcting) que tienen algo más de cobertura que sus antecesoras (cubren más imperfecciones) pero sin dejar de ser una hidratante con color que protege la piel y la ilumina. Y las DD CREAMS (Daily Defense) cuentan con más cobertura aún que las CC Creams y con activos antiedad que ayudan a tratar las pieles más maduras.






También podríamos hablar de texturas, ya que podemos encontrar bases líquidas, en crema, en mousse, en polvo y con gran variedad de formatos: en barra, cushion, compactas, en crema, en stick, en un tarro de cristal, en envase de plástico (éstas os recomiendo que cuando penséis que se han acabado las cortéis por la mitad con unas tijeras porque sacaréis mucho más producto que se ha quedado pegado en las paredes), en gotero…




La teoría señala que debemos aplicar las “bases de maquillaje” desde el centro de nuestro rostro hacia fuera para que la máxima concentración de producto se quede en esa zona y se vaya difuminando hacia los extremos. Sin embargo yo prefiero depositar la mayor cantidad posible de base justo donde busco cubrir más las imperfecciones. Si quiero disimular algunas rojeces de granitos que tengo en la barbilla aplicaré más producto ahí, si quiero cubrir una mancha que tengo en la frente lo haré ahí.. (en el vídeo de youtube podréis ver cómo me la aplico, así como en varios de los tutoriales que ya están publicados en mi canal). Lo que sí es importante es que lleguemos bien a la raíz del cabello, las orejas, el cuello y que quede bien difuminado en esas zonas para que no parezca que nos hemos puesto una “máscara”.


Podemos aplicar una pequeña capa inicial en todo el rostro y si la base de maquillaje es modulable y necesitamos reaplicar más producto en ciertas zonas (o en todo el rostro), volveremos a aplicar una segunda capa encima sin problemas.




Ahora hablemos de las herramientas que podemos utilizar para aplicar la base de maquillaje. Aunque no es mi método favorito, mucha gente opta por usar sus propias manos ya que el producto se funde muy bien en la piel al contacto con el calor corporal. Yo sin duda prefiero utilizar brochas de maquillaje de pelo sintético que sean tupidas, frente a las de lengua de gato que se vendían (y se venden) habitualmente para las bases. Con una brocha del estilo al que os muestro en las imágenes vais a ver cómo el producto se integra genial en vuestra piel, sin dejar ningún tipo de ralla ni marca en el rostro.




Por otro lado también tenemos la opción de usar las propias borlas que vienen en algunos formatos como puede ser el formato cushion o en crema y que, en teoría, está específicamente pensada para aplicar ese producto en concreto. 



Y en los últimos años se ha puesto muy de moda la aplicación de la base con esponjas de maquillaje, pero no las clásicas triangulares que existían hace tiempo en el mercado. Las esponjas han evolucionado en este sentido y ahora las famosas “beauty blender” o esponjas tipo huevo de otras marcas se han hecho un hueco en todos los tocadores (incluso las hay de silicona). Simplemente tenemos que humedecer la esponja, que es bastante porosa, retirar el exceso de humedad que absorben e ir distribuyendo la base de maquillaje por el rostro. El resultado es muy natural y muy uniforme, sin dejar líneas de maquillaje por la piel gracias a su forma curvada. Además no absorbe demasiado producto. 




Como veis en relación a las bases de maquillaje es cuestión de gustos. Podéis buscar acabados más jugosos, más mates, que dejen un aspecto natural o por el contrario que os cubran perfectamente cualquier imperfección… Desde luego que es difícil que no encontréis hoy en día la que mejor se adapte a vuestra piel, vuestras necesidades y vuestros gustos.



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6 comentarios:

  1. Te estás currando una "Eneripedia" y te está quedando genial.
    Muy interesante.
    Besitos.

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    Respuestas
    1. jejeje qué gracia el término! Gracias wapa

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  2. Qué currada de post, creo que no se te escapa nada.
    Besos!

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  3. Un post super completo. Yo las bases las compro de mi tono de piel, pero suelo comprarlas con subtono amarillo, porque mi cara es roja con ganas y así parece que disimula un poco ese tono. Creo que no es lo más correcto, pero es lo que nos enseñó nuestra profesora de maquillaje. A la hora de aplicarlas, yo también prefiero las brochas tupidas. Estoy probando ahora con una esponja tipo Beauty Blender y me gusta, pero para dar un acabado muy natural a bases cubrientes. Sigo prefiriendo la brocha.
    Un beso, guapa :)

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